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Carnaval de Rio de Janeiro: las enormes perdidas economicas del 2021

No habrá carnaval en 2021. El alcalde de Río de Janeiro, Eduardo Paes, anunció la cancelación del Carnaval de Rio de Janeiro este año debido a que, incluso con la vacunación contra la COVID ya iniciada en Brasil, los organizadores tienen muy poco tiempo para organizar la fiesta en julio próximo, como estaba previsto.

El  Carnaval de Rio de Janeiro fue suspendido por primera vez en su historia a raíz de la pandemia de Covid-19. Millones de turistas lamentan la cancelación de una de las fiestas más grandes del planeta. En cuanto a los brasileños, las pérdidas económicas son incalculables para todos aquellos que viven de este espectáculo.

El Carnaval de Rio de Janeiro, uno de los más famosos del mundo, estaba previsto para febrero de este año pero las propias escuelas de samba, responsables por los majestuosos desfiles, ya habían decidido aplazarlo hasta julio por la situación de la pandemia, aunque lo habían condicionado a que para esa época existiera una vacuna y una campaña de inmunización avanzada.

Las calles de Río de Janeiro están vacías, son pocos los turistas que se confunden con los residentes de la ciudad. Para esta fecha, los cariocas estaban ya listos para vivir una semana de fiestas con la celebración de su icónico Carnaval de Rio de Janeiro.

Pero, todo esto ya no es posible con la cancelación del evento este año. Del 12 al 17 de febrero, millones de personas iban a ser testigos de uno de los eventos más grandes del mundo. Los desfiles, las carrozas, los trajes coloridos que representan el arte y la historia brasileña quedaron guardados. La alegría callejera se convirtió en un profundo silencio que se siente en los rostros de los residentes de Río de Janeiro.

Las pérdidas para los comerciantes están estimadas este año en 509 millones de dólares. En 2020, los 2,1 millones de turistas -de los cuales cerca de 500.000 extranjeros- dejaron cerca de 717 millones de dólares de ingresos, un récord para la “cidade maravilhosa” que en los últimos años venía aumentando el número de visitantes.

Antes de anular el carnaval, las autoridades brasileñas propusieron aplazarlo para el mes de julio, sin embargo, la Alcaldía de Río de Janeiro optó por cancelarlo definitivamente por dificultades logísticas para su organización.

La decisión se tomó con el fin de evitar aglomeraciones y evitar la expansión del coronavirus dentro de la población. Actualmente, Brasil se acerca a los diez millones de contagios y más de 234 mil personas han perdido la batalla contra el Covid-19.

Un duro golpe para la economía carioca

El 21 de enero, el alcalde de Río de Janeiro anunció que la ciudad renunciaba a celebrar su famoso carnaval este año, debido al repunte de casos de Covid-19.

“Nunca he escondido mi pasión por el carnaval y sé la importancia económica que tiene este evento cultural para nuestra ciudad. Sin embargo, me parece una tontería imaginar en este momento que podemos organizar el Carnaval de Rio de Janeiro en julio”, escribió el alcalde Eduardo Paes en su cuenta en Twitter.

“En 2022 podremos (todos debidamente vacunados) celebrar la vida y nuestra cultura con toda la intensidad que se merece”, agregó.

Paes dijo también que el Gobierno daría ayudas a los brasileños que trabajan todo el año para organizar la gigantesca fiesta. El duro revés a la economía de la ciudad lo sienten todos, desde los vendedores ambulantes hasta los hoteles que han visto reducida su ocupación en más de un 50 %.

El golpe también lo sienten los artesanos, diseñadores, carpinteros, soldadores, costureros, mecánicos y todos aquellos que le dan vida al carnaval. A ellos se suman infinidad de músicos y bailarines, así como comerciantes que importaban adornos, disfraces e implementos para el evento.

900 M $ de ingresos que se esfuman

El Carnaval es el principal evento turístico de Río y el año pasado atrajo a 2,1 millones de visitantes, de los que 483.000 extranjeros, que dejaron ingresos por 900 millones de dólares y confirmaron a la ciudad como principal destino turístico de Brasil.

En noviembre pasado, las escuelas de samba de Río de Janeiro, principales protagonistas del carnaval carioca, ya habían anunciado su decisión de cancelar los tradicionales desfiles previstos en febrero y de realizarlos el 10 y el 11 de julio de 2021, pero los habían condicionado a una vacuna contra la covid.

Los “blocos”, como son conocidas las comparsas que desfilan en las calles y atraen a millones de personas a sus presentaciones, también habían condicionado su participación en el Carnaval de este año a una vacuna y a una campaña de inmunización avanzada.

Los desfiles de las escuelas de samba del llamado Grupo Especial del Carnaval de Río, considerados como el mayor espectáculo del mundo al aire libre y principal atractivo de la fiesta, concentran en dos noches en el Sambódromo a 145.000 espectadores, sin contar con los cerca de 5.000 integrantes de cada una de las 14 agrupaciones y las miles de personas necesarias para el evento.

Pero la concentración y el contacto directo es peor en los desfiles de los blocos, cuyas bandas musicales son seguidas en desfiles callejeros gratuitos por millones de personas.

La Alcaldía ya había manifestado su temor a que aglomeraciones de nivel promovido por una fiesta como el Carnaval de Rio de Janeiro agravasen la situación sanitaria provocada por la pandemia en Brasil, el segundo país con más muertes por covid en el mundo después de Estados Unidos, con unos 213.000 fallecidos, y el tercero con más contagios después de EE.UU e India, con unos 8,7 millones de casos

Prohibiciones durante los días de carnaval

La anulación del evento no ha impedido que personas organicen fiestas clandestinas que cobran entradas de hasta 40 dólares a través de páginas en Internet y redes sociales.

Paes le recomendó a la gente no asistir a dichas fiestas y dijo que aquellos que incumplan las reglas podrán ser acusados de delito contra la salud pública.

Según medios locales, la ciudad de Río de Janeiro publicó un decreto “que establece una serie de medidas para el uso de los espacios públicos y para las actividades económicas de la ciudad durante la semana del Carnaval de Rio de Janeiro, tomando en cuenta medidas relacionadas con el combate al Covid-19”.

El artículo 2 del decreto prohíbe “la concentración y desfile de escuelas de samba; la concesión de autorización para el comercio callejero temporal, la concesión de licencias transitorias para eventos del carnaval y el ingreso a la ciudad de buses y otros vehículos, excepto aquellos que presten servicios regulares a empresas u hoteles”.

El decreto aplica a partir de las 00:00 horas del viernes 12 de febrero y finaliza a las 06:00 del lunes 22 de febrero.

(Fuentes: EFE, Reuters, AFP)

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