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Noruega celebra hoy: 30 años con el Rey Harald y Sonja en el trono

Los reyes noruegos cumplen hoy 30 años desde que llegaron al trono. Muchos le llaman al rey Harald de Noruega ‘el de buen corazón’,  pero muchas veces nombrando el gran apoyo que ha tenido de su guia en la vida, su esposa, la reina Sonja de Noruega.

En relación con el 30 aniversario este 17 de enero, el rey y la reina vienen con un saludo al pueblo noruego.
Escriben que  “viven un pueblo que en toda su diversidad muestra creatividad, coraje y perseverancia. Quién ve oportunidades y quién, sobre todo, se preocupa por los demás.

En toda Noruega, conocemos personas con un profundo amor por su ciudad natal, por la comunidad local y sus semejantes. Nos llena de alegría y orgullo infinito”, escriben.

el rey HaraldLa pareja real agradece la compañía en el viaje hasta ahora y aprovecha la oportunidad para recordar varios cientos de viajes y visitas por todo el país.

“Recordamos nuestros encuentros con personas: en montañas y mesetas, en la costa y en bosques profundos, en ciudades y en pueblos. Nos hemos reunido con ellos en todo tipo de clima, en todo tipo de condiciones. Hemos compartido experiencias buenas y divertidas,  tristes y difíciles”, escribe la pareja real en su saludo del dia de hoy al pueblo noruego.

Y agregan:

” Estamos profundamente agradecidos de que siempre nos reciban con tanta calidez, cariño y hospitalidad cuando venimos de visita, sin importar la ocasión.”

El Rey Harald

No es facil describir al rey, pero tampoco dificil, pero lo que si sabemos es que es un hombre bastante tímido y que encuentra “aburrido” que no se le haya pasado del todo, ya que lleva 84 años en esta tierra. El lo ve aun como un defecto.

Es una persona que insiste en ser él mismo y nunca intenta o pretende ser otra cosa.  O uno conoce al rey o no, asi es no mas.  Es alguien que se enfrenta a la vida con mucho humor e ironía, pero también con contemplación y calma, porque dice haber nacido perezoso. La sonrisa si, esta a ‘flor de piel’ cuando logra estar en su elemento correcto.

el rey HaraldSe trata de un niño de tres años con sombrero de copa y suéter, que tuvo que huir precipitadamente, salir de su casa y patria, con bombarderos enemigos zumbando sobre él.

Es un joven que resistió sin concesiones la presión tanto del rey (en ese tiempo su padre, el rey Olav V) como del gobierno por el derecho a amar a quien queria.

Es un monarca al que no le gusta dar discursos, pero al que se le ha dado un estatus icónico por palabras que en un reinado turbulento han construido puentes sobre las diferencias y que han atravesado el corazón de las personas.

el rey HaraldDespués de 30 años en el trono, el rey Harald sigue siendo el rey de las emociones. Han habido risas y lágrimas, un poco de todo.

Ha entregado y ha habido palabras que han tenido un efecto sanador y unificador. En ellos reside su poder.

El rey Harald se convirtió en el jefe de estado compasivo y tolerante. Una especie de mago humano que ha tenido un ojo especial para la vulnerabilidad de las personas.  Como una de esas veces que se sintió a la vez desamparado y abrumado cuando el dolor cubrió la vida y la tierra. Y Noruega. Fue un golpe duro.

El día de enero de hace tres décadas era un poco como ahora. Inseguro, inquieto y caótico.

El puño de hierro que había mantenido al mundo en una especie de ‘paz de cementerio’ desde la Segunda Guerra Mundial se aflojó. El muro entre el Este y el Oeste había sido derribado, y en el Golfo, Saddam Hussein habia enviado sus mortíferos cohetes contra Israel ese mismo día, 17 de enero de 1991.

El monarca más antiguo del rey, el general y ex jefe de defensa, se sentó en el trono real y vio la guerra televisada.

El rey Olav (87) estaba convencido de que la Tercera Guerra Mundial habia llegado. Su malestar aumentó, luego vino el infarto. A las 22.20 la muerte le llegó a unos de los monarcas mas queridos por el pueblo. Un rey unico, que el pueblo noruego dificilmente podra olvidar alguna vez. Un rey que dejo ‘tallado’ su nombre en el corazon de su pueblo querido.

Y justo en ese momento, el príncipe heredero Harald se hizo cargo de la oficina real, como es tradicion y deber.

El rey Harald llego a decir en ese momento que el rey Olav, su padre, habia sido la primera víctima de la Guerra del Golfo.

13 días después de la muerte de su padre, el anhelo, el dolor y la seriedad se pueden leer en el rostro del venidero rey, donde va en procesión de luto con su familia bajando por Karl Johan hacia la Catedral, en pleno centro de la capital.

el rey HaraldLe recordó a la nación los mismos pasos duros que tuvo que dar, un día de abril de 1954, con solo 17 años. Con sombrero y abrigo, él revive el dolor que mira hacia los adoquines, detrás del ataúd de su madre. También este día, el más pesado de todos, debe compartirlo con todo el pueblo.

El adolescente se había quedado sin madre. Estaban tan unidos uno del otro. Había estado muy enferma y en casa, con su hijo menor, Harald.

“Sabíamos con bastante anticipación que todo esto solo llevaba por un camino con ella. Hoy, la medicina ha llegado tan lejos que podría haberse curado y salvado. Ese año nos quedamos en casa del tradicional viaje de Pascua porque ella estaba en el hospital. No estoy muy seguro de si ella sabía siquiera lo inminente que era esta enfermedad en ese tiempo. Tal vez mejor para ella, pero lo lamentable es que no pude despedirme ».

Las palabras son del rey, contadas en el nuevo libro de Harald Stanghelle “Kongen forteller”- “El rey cuenta”.

El hijo de su madre nunca olvida el sentimiento de bondad que se extendió por la habitación cuando entró la princesa Märtha, su hija menor. Solo otra persona ha hecho que el rey Harald se sienta exactamente igual. Nelson Mandela.

el rey Harald

El 22 de julio 2011

“No quedan palabras”, dijo en ese entonces el rey.

77 personas acababan de ser enterradas, la mayoría de ellas antes de que la vida despegara, con toda la vida por delante. Se dice que al rey le afecto mucho este atentado a su patria y tener que vivir las muertes de tantos jovenes.

Nunca lo habíamos visto tan conmovido. El rey tuvo que luchar para dominar la voz en el servicio conmemorativo nacional del 22 de julio. Su rostro estaba sombrío por el dolor, la tristeza y la compasión. Estaba a punto de derrumbarse, muchos estaban preocupados.

Nunca el rey se había sentido tan impotente como cuando llegó a Sundvolden el día después del “desastre”.

“Tenía mucho miedo de ‘estorbar’ a aquellos que realmente tenían algo por lo que llorar, y de interponerse al duelo de los que sobrevivieron y sus familias”, dijo.

Habló con la nación varias veces en los días y semanas siguientes, y repetidamente se convirtió en un intérprete de los valores comunes de la nación. Fueron palabras importantes que han sido utilizadas hasta el dia de hoy por la poblacion noruega.

“Me aferro a la creencia de que la libertad es más fuerte que el miedo”.

“Me aferro a la creencia en una democracia y una vida social abierta en Noruega”.

“Me aferro a la creencia en nuestra capacidad para vivir con libertad y seguridad en nuestro propio país”.

El escritor real, Harald Stanghelle, describe estas palabras como lo más cercano que ha estado el rey de crear un credo secular basado en valores alguna vez.

el rey HaraldA medida que han pasado los años, las palabras que eligió compartir se volvieron cada vez más icónicas. Y han llegado cada vez más a los corazones de las personas. Hay un discurso que lo marca historicamente, donde describe las diferencias de religiones y de preferncias sexuales. De como en Noruega todos son bienvenidos. Y donde conmovio e hizo llorar a mas que uno.

“Los noruegos son niñas que aman a otras niñas, muchachos que aman a otros muchachos, y niños que se aman entre si. Los noruegos creen en Dios, en Alá, en todo y en nada”, dijo el rey con un “ejército” de noruegos detrás de él, escuchandolo atentamente. Los había invitado esa vez a celebrar sus primeros 25 años como monarca en su jardín, en Dronningparken. Y los que asistieron eran personas comunes y trabajadoras, del pueblo llamado Noruega.

– Hay abrazos mentales en muchos de los discursos del rey Harald. Hay discursos mas cercanos que están llenos de calidez humana. Brinda atención y comprensión, sobre todo a las personas que luchan, a los que sufren, dice Harald Stanghelle.

– Esto se aplica a los niños, las víctimas de ‘bullying’ y diversos grupos que no lo están pasando tan bien en esta sociedad, dice el comentarista del diario Aftenposten, el personaje radial y biografo real. El rey siempre se ha pronunciado a su favor.

Stanghelle cree que el rey se diferencia de la mayoría de los otros monarcas porque no ha tenido miedo de abordar problemas interpersonales y sociales difíciles de una sociedad en constante desarrollo. no ha tenido miedo de ‘ser si mismo’, y eso se lo agradece el pueblo. Es como un abuelo que siempre ‘esta ahi’.

– Debe ser una de las personas menos pretenciosas que he conocido. También es una de las personas menos centradas en si misma que he conocido alguna vez, comenta Stanghelle.

– Dijo que estaba aterrorizado cuando iba a asumir el cargo de rey. Y hoy en dia dice que no está del todo seguro de que el miedo se le haya ido alguna vez, y que hoy en dia piensa que puede ser saludable siempre tener una duda sobre la posición que se ocupa. “Eso lo mantiene a uno mas cerca de la tierra”, comenta el rey mismo. Ese enfoque del rol del rey es muy particular, cuando logra ser tan abierto y honesto al respecto.

el rey Harald

La lucha por el amor “de su vida”

Hay un capitulo muy importante en la vida del monarca, y es la lucha por el amor de su vida, la ahora reina Sonja.

Durante nueve años fueron amantes en la clandestinidad, en un momento en que los príncipes solo debían casarse con verdaderas princesas. Si bien las negaciones provenían de la casa real, el gobierno y que en el parlamento pensaban que la relación era el comienzo del final de la monarquía, el príncipe heredero finalmente emitió un ultimátum:

Si no podia tener a Sonja, permanecería soltero.

No tenía planes de postularse para un cargo. Pero un príncipe soltero tampoco aseguraría la línea real.

Durante casi una década, Sonja Haraldsen y el príncipe heredero Harald fueron rehenes del amor de una época que decía que era imposible que un príncipe se casara civilmente. Pero finalmente su casamiento se realizo.

Se convirtió en el primer príncipe europeo en escapar y salirse con la suya. Harald se convirtió en un pionero del amor libre, y un ejemplo para las demas monarquias europeas, rodeadas de estrictas reglas y tradiciones monarquicas.

el rey HaraldEs evidente que este hecho, junto a tantos mas, han influido en el sentido de que sus hijos han tenido el derecho a amar a quien quieran. El apoyo de sus padres ha sido incondicional. Sonja y Harald.

El rey y la reina a través de sus ejemplos y acciones han demostrado que todos somos humanos. Que tenemos derecho a cometer errores en nuestra vida, y de que hay que luchar por nuestros sueños e ideales.

el rey Harald

– Es una señal sobre el valor de la tolerancia que creo que es muy, muy importante que ellos logran representar en los momentos mas necesarios. Si hay alguien que tiene la capacidad de reconocer y comprender cual es el verdadero amor, ellos deben ser la pareja real, dice Christian Borch, escritor real.

Durante sus 30 años en el trono, el rey le ha dado a la monarquía un contenido y un enfoque completamente nuevo. La Casa Real se ha convertido en mediadora que golpea a la gente en el alma con su cariño, resume Christian Borch.

Una vez quedó expuesto al deleite de vivir al rey y su humor, cuando le preguntaron a Borch en el comienzo de una entrevista con el rey si realmente era comunista, ya que había estudiado en la London School of Economics. El rey se rió.

El propio rey Harald había estudiado ciencias políticas en el Balliol College de Oxford, mucho más conservador. Y no habia aprobado.

El rey es un experto en derribar las barreras rituales entre él y la gente. Los comentarios ingeniosos salen de él continuamente, a menudo servidos en su forma casi asombrosamente inexpresiva.

– La pareja real ha creado una sensación de seguridad y una atmósfera de comunidad en la que la gente se siente comoda y como en casa. El rey Harald ha mejorado la experiencia emocional de estar presente en la sociedad noruega. Habla un lenguaje humano normal, completamente sin clichés y ha llenado la mente humana y la de su pueblo con algo que la política no puede hacer, cree Christian Borch.

Como regalo de su octogésimo cumpleaños, el rey Harald recibió una encuesta que muestra que el 81 por ciento de la población noruega todavía quiere la monarquía, y que siente la importancia y la seguridad de tener a una monarquia como la noruega. Muchos pueden mirar “en menos” o menospreciar muchas monarquias, pero no esta. Esta es unica. Asi piensan la mayoria de los noruegos. Y es el mayor regalo que puede recibir la Casa Real noruega en un dia como este.

Este regalo es especialmente de los jóvenes. Esta y la casa real del futuro cuentan con el mayor apoyo entre ellos.

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